• Humberto Correa

Que me dejaron tres años de Humanismo Médico

Actualizado: feb 12


Al finalizar el tercer año de la asignatura Humanismo Medico pedimos a los estudiantes una reflexión sobre este periodo formativo y cuáles cambios experimentaron.




Tres años después…….


Br. Sophie Battesti

Antes de llegar a la facultad, para mi humanismo no era más que un concepto lejano, no tenía bien claro qué significaba y probablemente ni siquiera podía utilizarlo correctamente en una oración. Recuerdo que me llamó mucho la atención cuando me explicaron que mi formación en medicina iba a basarse en una visión humanista, no tenía sentido, se suponía que la medicina se basaba únicamente en lo científico y para mi el humanismo, en ese entonces, era todo lo contrario, solo abarcaba el estudio de las letras humanas y de las artes, nada que se pudiera aplicar en la medicina. No veía cómo ni por qué el humanismo iba a hacer parte de mi formación como médica.

Comenzaron las clases, y en ellas no solo aprendí el significado del humanismo, sino que también entendí que no existe medicina sin humanismo, o por lo menos, no debería existir. Después de integrar bien su significado y su importancia, me costó entender cómo es que el humanismo se podía enseñar. Sentía que era algo que hacía parte de la forma de ser de una persona, algo que incorporaban las personas durante la crianza, algo intrínseco a cada uno. Hoy sigo pensando algo similar. Para ser aplicado, el humanismo, debe ser intrínseco a cada uno, pero ahora entiendo que si se puede enseñar. Debe enseñarse como me lo han enseñado a mi, utilizando estrategias diferentes a las aplicadas en otras materias. Al ser algo que terminará siendo parte del actuar de un individuo, debe enseñarse mediante reflexiones profundas, autoanálisis, cuestionamientos sobre lo que generalmente no es cuestionado y mediante la práctica. Es la única forma de que se vuelva intrínseco.

Es por esto que poco a poco la clase de humanismo se fue transformando en una de mis favoritas. Encontré en ella un momento en donde dejar a un lado el pensamiento concreto y dejar fluir el pensamiento abstracto, un lugar en donde trabajar mi reflexión, ir a lo más profundo de mis pensamientos y aprender a desarrollarlos de forma que todos pudieran entenderlos. Me siento muy afortunada de haber estado rodeada de personas tan interesantes y tolerantes durante este proceso de aprendizaje. Es gracias a ellos que sin importar el tópico abordado, siempre se ha logrado crear un ambiente de discusión y reflexión, donde todos tenemos la posibilidad de hablar de forma honesta sin sentirnos juzgados, donde siempre surgen pensamientos diferentes, lo cuales hacen cuestionar los propios y aprender de nuestros errores. En conjunto siempre hemos logrado el objetivo de ir más allá, pensar cada vez con más profundidad y llegar a conclusiones innovadoras.

No soy capaz de enumerar todo lo que he aprendido a lo largo de estos últimos tres años. Puedo nombrar conceptos y tópicos, y más de alguna reflexión de la cual me siento orgullosa, pero sé que inconscientemente he aprendido mucho más, he aprendido cosas importantes que serán aplicadas de forma refleja cuando llegue el momento indicado. Cosas que sin darme cuenta se van integrando a mi forma de ser y que algún día me convertirán en una médica humanista. Ya no solo serán reflexiones, si no que serán acciones.

DEVOLUCION


Prof. Dr. Humberto Correa

¡Hola Sophie! Tu reflexión escrita al finalizar tus ciclos de Humanismo Medico en nuestra Facultad en 4º año (Humanismo Medico III) es magnífica!!! Relatas con gran precisión tu crecimiento personal al cursar tu carrera medica en este ámbito educativo que valora profundamente la concepción holística de la personas y que intenta integrar la ciencia, la experiencia y la esencial naturaleza afectiva del ser humano. Traduces con una exactitud poco superable que es “humanismo medico”, cual es su objetivo y de qué manera puede incorporarse a la formación de los jóvenes universitarios. Conceptúas como puede llegar a ser parte de su alma y así ayudarlos a descubrir y desarrollar por si mismos sus facetas de seres competentes, espontáneo, reflexivos, creativos y en los cuales la solidaridad y el respeto sean atributos gozosos de su vida. Tienes la convicción de que puede llegar a anidar en el fondo de la mente de los médicos y transformarse en actos consustanciados con su identidad.

Al recibir tu escrito confirmo una vez más que ustedes se van construyendo a sí mismos, se van descubriendo en forma progresiva. Nosotros ponemos lo mejor que tenemos: apertura, experiencia, respeto a la individualidad de cada uno, estimulo y la pasión por enseñar, orientar y compartir. Eso cada joven lo toma o lo deja, lo emplea para sí como combustible para su propio fuego o no. Ustedes han tenido la libertad de hacerlo y para nuestra alegría la mayoría lo han tomado y lo han considerado el andamio valioso que ayuda a construir el edificio que son ustedes mismos.

Me alegra mucho verte así y poder contemplar tu pensamiento ya maduro expresado con sinceridad, apertura y con escritura excelente. Lo que resulta de tu reflexión me anima y anima a todo nuestro equipo docente a seguir en este camino, tratar de continuar descubriendo y creando, dialogando y compartiendo con alegría; nos impulsa a sostener la marcha y descubrir cada vez más la intensidad vital y el potencial del mundo de los jóvenes cuya esencia se expande hasta nuestro interior.

Muy afectuoso saludo

Humberto

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