• Carlos Vivas

¿Héroes o Villanos?


En tiempos de crisis, salir a dar la cara, comunicarse con colegas, difundir resultados, orientar a la opinión pública y asesorar a los gobiernos ha expuesto a los médicos a diversas consecuencias, desde la adulonería acrítica al oprobio infundado. Como ejemplos actuales vale la pena revisar las experiencias de cuatro destacados colegas en los tiempos del SARS-Co-2.

Anthony Fauci

Director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos desde hace 36 años. Asesor de seis presidentes norteamericanos respecto al HIV, al virus del Nilo, SARS, H1N1 y ahora COVID-19. No obstante su experiencia, en la actualidad debe enfrentar la amenaza de la pandemia al tiempo de lidiar con amenazas de muerte, con amenazas de despido y con las ideas disparatadas de su presidente.

En contraste con su imagen de sensatez, hace 2 días Fauci declaró a la prensa que tenía cifrada su esperanza en el medicamento remdesivir, sin aportar ninguna evidencia científica que lo respaldara. Lo que sin duda ya logró este medicamento es asegurarse el primer puesto (por el momento) del ranking de publicaciones científicas truchas como fuera analizado en la página de la UCLAEH, en base a estudios redactados “por sus propios dueños”. ¿Resultará el remdesivir a Fauci como la hidrocloroquina a Trump?

John Ioannidis

Profesor de la Facultad de Stanford de Medicina Basada en la Evidencia, Análisis de Datos y Epidemiología, se ha ganado en base a su inteligencia y honestidad el respeto de todos quienes nos desempeñamos en la medicina asistencial. Tal vez, si fuera posible resumir las enseñanzas que le debemos a Ioannidis, podríamos decir que nos hace reflexionar sobre las estrategias y argumentos que utilizamos cotidianamente en el cuidado de nuestros pacientes.

No obstante su trayectoria, Ioannidis se ha convertido sin proponérselo en el profeta de los terraplanistas. Es paradójico que alguien dedicado a la calidad de la información se vea en esta situación como consecuencia de haber publicado un artículo en STAT News, un sitio web dedicado a la salud y no en una publicación indexada en PubMed. Luego de ese artículo, que causó una explosión, Ioannidis ha vuelto a publicar artículos arbitrados en los que nos advierte de la gravedad de tomar decisiones basadas en opiniones, intereses particulares y prejuicios. Es probable, como siempre recalca un amigo, que la publicación de marras haya caído en manos (u ojos) de “lectores de solapa”, que se limitan a leer el título y el párrafo final y rellenan su relato con opiniones de su propia (y magra) cosecha.

Christian Drosten

Director de Virología del Hospital Universitario Charité en Berlín, el cual, desde 2012 es considerado el mejor hospital de Alemania. Durante la actual pandemia es el centro que analiza la mayoría de los hisopados. El Dr. Drosten fue integrante del grupo que identificó al coronavirus causante del SARS. En la actualidad es integrante del grupo asesor de la Canciller Angela Merkel y de hecho es el portavoz de la evolución de la epidemia en Alemania. El 26 de abril Drosten fue víctima de lo que él denomina la “paradoja de la prevención”.

A pesar de que en el exterior se considera muy buena la estrategia que siguió el gobierno alemán, dentro del país Drosten es señalado por algunos políticos, sobre todo en los estados donde la centro-derecha disputa su espacio con la ultraderecha, como uno de los villanos que está destruyendo la economía del país por aconsejar que la reapertura sea paulatina. Como consecuencia se encuentra amenazado de muerte.

Devi Sridhar

Profesora de Salud Global de la Universidad de Edimburgo. En 2015 integró el grupo investigador conjunto de la Universidad de Harvard y de la London School Hygiene and Tropical Medicine que analizó la respuesta global a la crisis del Ebola y encontró 10 fallas severas. Como consecuencia de ese estudio en 2017, Sridhar coordinó con el Banco Mundial la instrumentación de reformas que aseguraran un apoyo financiero oportuno a los países con bajos ingresos que enfrentaran crisis sanitarias. En la actualidad es asesora del gobierno escocés y es coordinadora del grupo de trabajo de la Royal Society (academia británica de ciencias) para el análisis de datos sobre la epidemia por SARS-Co-2 en el Reino Unido. En esta función desde inicios de enero Sridhar ha estado desarrollando una intensa actividad a través de publicaciones científicas y entrevistas a la prensa en las que insiste en la estrategia de “test, trace and isolate” (testear, identificar contactos y aislamiento selectivo de pacientes y de la población de alto riesgo).

Reiteradamente ha advertido sobre los riesgos sociales, psicológicos, educativos y económicos de una cuarentena prolongada y “sin cabeza”. Apoyó irrestrictamente la cuarentena solo para poder adaptar la capacidad operativa del sistema sanitario británico. No obstante su actitud proactiva, su crítica a la estrategia gubernamental, en especial por no proveer de equipos de protección al personal de la salud le ganó advertencias severas de bajar su perfil por “el riesgo de minar la moral de la población”.

La necesidad de estar dando permanentemente respuestas expuso a estos cuatro colegas a que sus afirmaciones fueran manipuladas o malinterpretadas. Como ellos reconocen, la falta de tiempo para la reflexión facilita los errores. No obstante el desafío, siguen proponiendo que la actitud de médicos, científicos, políticos y comunicadores debe ser priorizar la evidencia a la búsqueda de “quedar bien”; aportar en vez de parlotear; ser humildes en vez de condescendientes; escuchar más que imponer opiniones; estimular la transparencia y no la opacidad; comunicar en vez de silenciar.